{"id":419,"date":"2026-07-08T10:56:00","date_gmt":"2026-07-08T08:56:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.norma.atenas.inf.cu\/index.php\/2026\/07\/08\/libros-como-puentes-estamos-leyendo-a-emily-desde-montenegro\/"},"modified":"2026-07-08T10:56:00","modified_gmt":"2026-07-08T08:56:00","slug":"libros-como-puentes-estamos-leyendo-a-emily-desde-montenegro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.norma.atenas.inf.cu\/index.php\/2026\/07\/08\/libros-como-puentes-estamos-leyendo-a-emily-desde-montenegro\/","title":{"rendered":"Libros como Puentes: Estamos leyendo a Emily desde Montenegro"},"content":{"rendered":"<div>\n<h5 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Libros como Puentes: Estamos leyendo a Emily desde Montenegro<\/h5>\n<pre class=\"wp-block-verse has-text-align-right\"><em>No era la muerte;<br>porque me levant\u00e9.<\/em><br><strong>Emily Dickinson<\/strong><br><\/pre>\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Due\u00f1o de una voz impetuosa en la literatura cubana contempor\u00e1nea, autor multipremiado y coordinador de antolog\u00edas dentro y fuera de la isla, Alain Santana L\u00f3pez (La Habana, 1982), quien firma bajo el seud\u00f3nimo de Milho Montenegro, vuelve a hacer de las suyas para anunciarse, otra vez, bajo el sello de Ediciones Matanzas.\u00a0<\/h4>\n<p>Como poseso, publicar\u00eda <em>Mala sangre<\/em> en 2022, poemario laureado con el Premio Milan\u00e9s el a\u00f1o anterior. Es la visi\u00f3n descarnada de un poeta cubano sobre la realidad que le agrede y fustiga. Lo hab\u00eda comentado dos a\u00f1os atr\u00e1s y lo dej\u00e9 escrito en una <em>laptop<\/em> que ya no existe. Pero las palabras s\u00ed existen. Vuelven a m\u00ed, inquietas, inquietantes.<\/p>\n<p>Milho insisti\u00f3 en beber de las aguas yumurinas y helo aqu\u00ed, ahora camuflado tras la voz de una deslumbrada que en vida apenas dej\u00f3 huellas de su paso terrenal. Obtuvo el Premio Fundaci\u00f3n de la ciudad de Matanzas en su edici\u00f3n de 2023 con un libro de nombre muy bizarro para mi gusto, pero ajustad\u00edsimo al cors\u00e9 de <a href=\"https:\/\/www.emilydickinsonmuseum.org\/1830-1855-infancia-y-juventud\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.emilydickinsonmuseum.org\/1830-1855-infancia-y-juventud\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Emily Dickinson<\/a>.<\/p>\n<p>Ante los lectores cubanos <em><a href=\"https:\/\/giron.cu\/2024\/07\/10\/emily-dickinson-y-milho-montenegro\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/giron.cu\/2024\/07\/10\/emily-dickinson-y-milho-montenegro\/\">La mis\u00e1ntropa<\/a><\/em>, diario l\u00edrico de Montenegro basado en circunstancias de la vida y obra de la escritora norteamericana del siglo xix.<\/p>\n<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"869\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/giron.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Libro-La-misantropa-de-Milho-Montenegro-869x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-101591\" srcset=\"https:\/\/giron.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Libro-La-misantropa-de-Milho-Montenegro-869x1024.jpeg 869w, https:\/\/giron.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Libro-La-misantropa-de-Milho-Montenegro-255x300.jpeg 255w, https:\/\/giron.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Libro-La-misantropa-de-Milho-Montenegro-768x905.jpeg 768w, https:\/\/giron.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Libro-La-misantropa-de-Milho-Montenegro.jpeg 951w\" sizes=\"auto, (max-width: 869px) 100vw, 869px\"><\/figure>\n<\/div>\n<p>Perm\u00edtanme un toque irreverente a continuaci\u00f3n, puesto que abordar\u00e9 elementos distintivos que a\u00f1aden a la anchura de este poemario desde los primeros textos a los que se enfrentar\u00e1 el lector. No resulta apropiado que yo hable de comparaciones entre ambos escritores, ni mucho menos.<\/p>\n<p>Dickinson escribi\u00f3 1800 poemas aproximadamente desde la brevedad, con un lenguaje simple y una sintaxis compleja, al punto de dejar exhaustos a m\u00e1s de un cr\u00edtico de su \u00e9poca o la nuestra. Y Milho Montenegro <em>escarba all\u00e1 en lo blando<\/em> (nunca mejor dicho) y s\u00ed, se afianza en un lenguaje sencillo, con una sintaxis sin complicaciones, pero escribe <em>in extenso<\/em> sobre esta mujer atormentada en cuerpo y alma.\u00a0<\/p>\n<p>Bajo la \u00e9gida de esa puntuaci\u00f3n tan poco convencional que acu\u00f1\u00f3 la poetisa, solo fueron publicados seis poemas. Montenegro se abalanza con 52 textos divididos en tres momentos \u00abPara hacer una pradera (Jard\u00edn de infancia y adolescencia)\u00bb, \u00abEl amor truncado (Cartas a Susan)\u00bb y \u00ab Ablaci\u00f3n (Letan\u00edas de una mis\u00e1ntropa)\u00bb, con una puntuaci\u00f3n met\u00f3dica, sin sobresaltos, porque su inter\u00e9s es narrar desde la poes\u00eda los contextos vitales, los pensamientos de la Dickinson, torn\u00e1ndose homenaje con v\u00edtores y fanfarria, por supuesto.<\/p>\n<p>Emily explora en temas tan universales como la muerte, la locura, la naturaleza, el amor. Tambi\u00e9n son los temas por donde navega Milho en <em>La mis\u00e1ntropa, <\/em>deteni\u00e9ndose especialmente en la familia y sus complicadas interrelaciones. Resulta conmovedor el primer cap\u00edtulo, donde explora sutilezas de las reacciones en la escritora, compar\u00e1ndolas con las flores de su jard\u00edn.\u00a0<\/p>\n<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"767\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/giron.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/cap5-767x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-101590\" srcset=\"https:\/\/giron.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/cap5-767x1024.png 767w, https:\/\/giron.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/cap5-225x300.png 225w, https:\/\/giron.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/cap5-768x1026.png 768w, https:\/\/giron.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/cap5.png 896w\" sizes=\"auto, (max-width: 767px) 100vw, 767px\"><\/figure>\n<\/div>\n<p>Confieso, despu\u00e9s de varias lecturas a prop\u00f3sito de la edici\u00f3n y ahora para disfrutar del arte final, que este es mi cap\u00edtulo favorito. Y no caer\u00e9 en las trampas de permitirme decir en voz alta que el autor asumi\u00f3 el rol de escribir desde la piel de una mujer, ni mucho menos. El sujeto l\u00edrico, la voz en primera persona es el discurso de Emily Dickinson, a trav\u00e9s de la extrema hermosura po\u00e9tica que derrocha Milho Montenegro.<\/p>\n<p>No ceder\u00e9 con otro <em>spoiler<\/em>. Lleven el libro a casa. A\u00f1adan a su lectura una taza de t\u00e9, un caf\u00e9 cargadito. Busquen un rinc\u00f3n de paz, preferiblemente donde haya plantas, aunque sirve la comodidad de un sof\u00e1 y cojines en una sala donde la penumbra sea reina y lean.\u00a0<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de la honestidad humilde pero ca\u00f3tica de esta mujer, se asoma el tormento. Una vida cincelada por el ramalazo f\u00edsico y las lisuras del alma. Milho Montenegro la ha atrapado entre las p\u00e1ginas de este diario ap\u00f3crifo y, como hizo ella misma con su colecci\u00f3n de plantas y flores, lo est\u00e1 legando a la posteridad po\u00e9tica.\u00a0<\/p>\n<p>Se reconoce, m\u00e1s all\u00e1 del poemario, toda la investigaci\u00f3n previa para asumir la hechura de <em>La mis\u00e1ntropa<\/em> y salir ileso, asumiendo los riesgos que conlleva trabajar a partir de esta creadora tan le\u00edda, traducida, incomprendida desde hace dos siglos. Se palpa la \u00e9poca: los arquetipos, escenarios, ese pensamiento a\u00fan anquilosado puertas adentro, de cara a los albores de la era industrial en los Estados Unidos, hace gui\u00f1os detr\u00e1s de cada poema.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo ello tambi\u00e9n lo comprendi\u00f3 Johann Enrique Trujillo con un redise\u00f1o, a partir de <em>La mis\u00e1ntropa,<\/em> de la colecci\u00f3n Premio Fundaci\u00f3n de la ciudad de Matanzas, leve, insinuado, pr\u00edstino por necesidad y devoci\u00f3n al blanco. La manera en que manipula la imagen en cubierta, es un poema <em>per se<\/em>.<\/p>\n<p>Necesario el agradecimiento a Leonel Betancourt, por la galanura con que asumi\u00f3 el emplane del libro, para sumar perfecci\u00f3n a la belleza, si esto fuere posible. Jam\u00e1s quedar\u00eda sin mencionar a Amarilys Ribot, acertad\u00edsima en cada correcci\u00f3n, aunque admito que la poeta que me habita, pas\u00f3 por alto algunos leves se\u00f1alamientos. <em>Mea culpa.<\/em><\/p>\n<p>Volver\u00e9 a <em>La mis\u00e1ntropa<\/em>, como vuelvo a Emily, a sus traducciones, que es un regreso a la tristeza, que es parte de la vida misma. A esas expansiones que me gustan, porque eso es plantar, como Dickinson, como Milho, la semilla f\u00e9rtil de un poema, pujando siempre por florecer.<\/p>\n<p>Buena siembra, felices lecturas.\u00a0<\/p>\n<\/p>\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">(Por <a href=\"https:\/\/giron.cu\/2026\/05\/12\/semilla-arbol-manos-poesia-de-la-resistencia\/\">Maylan \u00c1lvarez<\/a>\/ Rese\u00f1a le\u00edda durante las jornadas a prop\u00f3sito del Premio Fundaci\u00f3n de Matanzas en 2024, en la Casa\u00a0de las Letras Digdora Alonso, sede de Ediciones Matanzas)<\/h4>\n<\/p>\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Dos textos de <em>La mis\u00e1ntropa<\/em>, de Milho Montenegro (Ediciones Matanzas, 2024)<\/h3>\n<\/p>\n<p><em>De \u00abPara hacer una pradera (Jard\u00edn de infancia y adolescencia)\u00bb<\/em><\/p>\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Jard\u00edn interior<\/strong><\/p>\n<p>Mi infancia es un sitio lejano, una casa mordida por la ferocidad de las estaciones. Recuerdo, en esta cisura de las horas, un aroma de savia y polen abanicando mis retozos entre los arbustos. Corolas, abejas y reto\u00f1os que alcanzaron \u00a0 \u2014cada vez\u2014 a descifrar los matices agrios de mi llanto. En las manos me crecieron semillas y versos a pesar de toda p\u00fastula. Las horas en el vergel trenzaban un misterio que me era accesible. Con tanto verde hil\u00e9 sue\u00f1os en que m\u00edsticas barcas me desgajaban de la realidad, refugio donde siempre descubr\u00ed el b\u00e1lsamo contra los miedos y las formas de mi anarqu\u00eda. \u00ab\u00a1Emily! \u00a1Emily!\u00bb: gritaba mi madre cuando ante sus ojos el jard\u00edn iba acopl\u00e1ndoseme a los huesos, a estas arterias que nunca fueron m\u00e1s altivas, ni guardaron entre sus mareas semejantes prodigios. Ella no lograba intuir que junto a las flores vislumbr\u00e9 los arcanos de la existencia. All\u00ed fui mutando de cris\u00e1lida a mariposa: criatura que al fin recib\u00eda la comprensi\u00f3n que nadie, nunca, supo ofrecerme.\u00a0<\/p>\n<\/p>\n<p><em>De \u00abEl amor truncado (Cartas a Susan)\u00bb<\/em><\/p>\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Envidia<\/strong><\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Para Jacqueline M\u00e9ndez<\/em><\/p>\n<p>Me tropec\u00e9 con un p\u00e1jaro en el viejo portal de la casa. Lo tom\u00e9 en mis manos y percib\u00ed una de sus alas quebrada, su cuerpo sin fuerzas. De repente, por esos juegos de la vida que son tambi\u00e9n sus trampas y espejismos, vi en los ojos del ave mis ojos, su tristeza tan viva como la m\u00eda y su miedo tan abismal como mi miedo. Luego de curarle su ala en pedazos, de alimentarlo durante semanas y saberlo capaz de resistir otra vez la suerte de los cielos y el aire, le ofrec\u00ed libertad. En el momento de su partida, el p\u00e1jaro ya no era la misma criatura asustadiza y min\u00fascula, hab\u00eda recobrado su entereza, la altivez. Un sucio fuego de envidia y odio se me encendi\u00f3 dentro. Atada a la tierra, supe que yo continuaba siendo la misma, que a pesar de todo ser\u00eda siempre la misma.\u00a0<\/p>\n<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Libros como Puentes: Estamos leyendo a Emily desde Montenegro<br \/>\nNo era la muerte;porque me levant\u00e9.Emily Dickinson<br \/>\nDue\u00f1o de una voz impetuosa en la literatura cubana contempor\u00e1nea, autor multipremiado y coordinador de antolog\u00edas &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-419","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.norma.atenas.inf.cu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/419","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.norma.atenas.inf.cu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.norma.atenas.inf.cu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.norma.atenas.inf.cu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.norma.atenas.inf.cu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=419"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.norma.atenas.inf.cu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/419\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.norma.atenas.inf.cu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=419"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.norma.atenas.inf.cu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=419"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.norma.atenas.inf.cu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=419"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}